Crema de Espinacas y Apio Nabo con Jengibre
Este es el color de la energía en un día gris de Tallin. Recuerdo una tarde de noviembre especialmente húmeda, paseando cerca de la colina de Toompea, sintiendo cómo el frío se me calaba en los huesos. Al volver a casa, no solo quería calor; necesitaba vitalidad. Saqué un apio nabo de mi bolsa del mercado, una raíz que he aprendido a adorar por su dulzura terrosa desde que volví a Estonia. El secreto no está en una técnica complicada, sino en abrazar el poder del contraste: la raíz de apio nabo que nos ancla a la tierra contra el calor ardiente y purificante del jengibre fresco. Transforma raíces y hojas simples en algo profundamente reparador. Cada cucharada es un abrazo cremoso y vibrante que se siente reconfortante e increíblemente vivo.
11Ingredientes
- 2 cucharadas Aceite de oliva virgen extra
- 1 Cebolla mediana, picada
- 3 Dientes de ajo, picados
- 1 cucharada Jengibre fresco, rallado
- 500 g Apio nabo, pelado y en cubos
- 1 L Caldo de verduras
- 200 g Espinacas frescas
- 1 cucharadita (al gusto) Sal marina
- ½ cucharadita Pimienta negra recién molida
- 1 cucharada Zumo de limón
- ¼ taza Semillas de calabaza tostadas
Informacion Nutricional
Instrucciones
Calienta el aceite de oliva en una olla grande o cazuela a fuego medio. Añade la cebolla picada y sofríe hasta que esté blanda y translúcida, unos 5-7 minutos.
Añade el ajo picado y el jengibre rallado. Cocina durante un minuto más hasta que desprendan su aroma, removiendo constantemente para que no se quemen.
Incorpora el apio nabo en cubos a la olla, removiendo para que se impregne de los aromas. Vierte el caldo de verduras, añade la sal y la pimienta, y lleva a ebullición. Baja el fuego, tapa y deja cocer a fuego lento durante 15-20 minutos, o hasta que el apio nabo esté muy tierno al pincharlo con un tenedor.
Apaga el fuego. Añade las espinacas frescas a la olla. El calor residual será suficiente para que se ablanden por completo en 1-2 minutos. Remuévelas para integrarlas.
Con una batidora de inmersión, tritura la sopa directamente en la olla hasta que esté completamente suave y cremosa. Alternativamente, transfiere con cuidado la sopa en tandas a una licuadora de vaso y bate hasta que quede homogénea.
0Incorpora el zumo de limón fresco. Prueba y ajusta la sazón si es necesario, añadiendo más sal o pimienta.
0Sirve la sopa en cuencos. Decora con semillas de calabaza tostadas y, opcionalmente, un chorrito de aceite de oliva virgen extra antes de servir.
0Consejo del Chef
Para una textura aún más sedosa, pela el apio nabo dos veces. La primera pasada elimina la piel exterior dura, y una segunda pasada más ligera retira la capa ligeramente fibrosa que hay justo debajo.
Comentarios
0Escribe una Resena
Loading comments...
Crema de Espinacas y Apio Nabo con Jengibre

Ingredientes
- 2 cucharadas Aceite de oliva virgen extra
- 1 Cebolla mediana, picada
- 3 Dientes de ajo, picados
- 1 cucharada Jengibre fresco, rallado
- 500 g Apio nabo, pelado y en cubos
- 1 L Caldo de verduras
- 200 g Espinacas frescas
- 1 cucharadita (al gusto) Sal marina
- 0.5 cucharadita Pimienta negra recién molida
Garnish
- 1 cucharada Zumo de limón
- 0.25 taza Semillas de calabaza tostadas
Instrucciones
- Calienta el aceite de oliva en una olla grande o cazuela a fuego medio. Añade la cebolla picada y sofríe hasta que esté blanda y translúcida, unos 5-7 minutos.
- Añade el ajo picado y el jengibre rallado. Cocina durante un minuto más hasta que desprendan su aroma, removiendo constantemente para que no se quemen.
- Incorpora el apio nabo en cubos a la olla, removiendo para que se impregne de los aromas. Vierte el caldo de verduras, añade la sal y la pimienta, y lleva a ebullición. Baja el fuego, tapa y deja cocer a fuego lento durante 15-20 minutos, o hasta que el apio nabo esté muy tierno al pincharlo con un tenedor.
- Apaga el fuego. Añade las espinacas frescas a la olla. El calor residual será suficiente para que se ablanden por completo en 1-2 minutos. Remuévelas para integrarlas.
- Con una batidora de inmersión, tritura la sopa directamente en la olla hasta que esté completamente suave y cremosa. Alternativamente, transfiere con cuidado la sopa en tandas a una licuadora de vaso y bate hasta que quede homogénea.
- Incorpora el zumo de limón fresco. Prueba y ajusta la sazón si es necesario, añadiendo más sal o pimienta.
- Sirve la sopa en cuencos. Decora con semillas de calabaza tostadas y, opcionalmente, un chorrito de aceite de oliva virgen extra antes de servir.
Cocinemos Juntos!
Únete a la comunidad culinaria de Melmii y recibe recetas exclusivas
melmii.eu | YouTube: @melmiifood | Instagram: @melmii.food


